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Wilson Marín, nuevo jefe de la agrupación de voluntarios de Protección Civil de Calahorra
- Sustituye en el cargo a Teodoro Castillo, que ha cesado
Wilson Marín Hernández es el nuevo jefe de la agrupación de voluntarios de Protección Civil de Calahorra. Sustituye en el cargo a Teodoro Castillo Pérez, que tras cuatro años al frente de esta entidad, ha cesado como responsable, pero continúa en la agrupación como secretario.
Marín lleva trabajando como voluntario de Protección Civil en Calahorra diez años.
En esta nueva etapa como jefe le acompañan en la directiva Elena Gil como coordinadora general, Gabino Javier Gutiérrez como sub-jefe, Paula Manso es la responsable sanitaria y de logística y Eduardo Sánchez asume la responsabilidad de vehículos.
En la actualidad la agrupación de voluntarios de Protección Civil de Calahorra está integrada por 20 personas y su sede está en la avenida de Los Ángeles 26.
La concejala de Seguridad, Reyes Zapata, ha felicitado a Teodoro Castillo y le ha agradecido la labor desarrollada. También ha dado la enhorabuena a Wilson Marín por su nueva responsabilidad.
“Todos los voluntarios hacéis un excelente trabajo de forma altruista. Prestáis un magnífico servicio a la ciudad por el que queremos daros la gracias”, ha destacado Zapata.
Principalmente, la agrupación de voluntarios de Protección Civil colabora en la gestión de emergencias, apoya a la Policía Local, asiste a eventos multitudinarios, etc. La prevención, la seguridad y la atención son sus labores fundamentales.
Escenificación de la Pasión
La “Escenificación de la Pasión de Cristo” se realiza desde 1982 por la Asociación Cultural Grupo Paso Viviente.
Se trata de una adaptación de las últimas horas de Jesús de Nazaret. Comenzó siendo una breve representación de 15 minutos en la Plaza del Raso. A lo largo de los años se ha ampliado, llegando a tener actualmente un kilómetro de recorrido y una duración de más de dos horas que se desarrollan a lo largo de la Avenida de Valvanera.
Desde la Entrada en Jerusalén a lomos de la borriquilla, la Pasión de Jesucristo se va completando hasta su culminación mediante la Resurrección. Cada Jueves Santo, los espectadores van acompañando las distintas escenas a pie mientras se ven envueltos en un espectáculo de luz y sonido lleno de calidad y realismo.
Los textos, basados en el Nuevo Testamento, han sido adaptados por los integrantes de la asociación. Diálogos, música y efectos de sonido han sido trabajados en un estudio profesional de grabación. Gracias a esto aún hoy en día se escuchan las voces de aquellos primeros actores que ya no se encuentran entre nosotros.
Más información: pasoviviente.es
Tierra de “golmajos”
Golmajería en esta tierra es sinónimo de dulces, pasteles, repostería y de cualquier otra ambrosía golosa, popular y tradicional.
Los Golmajos típicos que se pueden degustar en Calahorra son, entre otros:
- Pastel Calagurris
- Corazones de Calahorra
- Artaguitones
- Mantecosas
- Barquillos
- Tortas de chinchorra
- Pastas (las españolas o las paciencias)
- Mil hojas (hojaldre crujiente relleno de suave crema)
- Merengues
- Bollos de leche
- Mantecados del Monasterio carmelita de San José
En los hogares calagurritanos, es habitual en Semana Santa agasajar a las visitas con torrijas, leche frita, buñuelos, rosquillas o almendras garrapiñadas. Además de estos dulces, es tradicional ofrecer vino dulce moscatel, elaborado artesanalmente por los mayores de la casa, que trasladan las recetas de padres a hijos.
La gran calidad de la fruta de la huerta local (peras, melocotones, manzanas, etc) añadida a la de sus caldos, hacen que ambos, macerados en vino y acompañados de canela, produzcan una conjunción de sabores que asombran, dando lugar al conocido “zurracapote”, que se degusta en marzo y agosto, dentro de las fiestas patronales.
Mención especial merece también la fruta “escarchada” o confitada (con azúcar o bañada en chocolate).
La escenificación de La Pasión
Desde esa fecha de 1982 los cambios han sido notables. De escenificar la Pasión, que sólo duraba 15 minutos, se ha pasado a una representación que desde las escenas distintas perfectamente ambientadas a lo largo del paseo de Valvanera (cuya longitud es de un kilómetro) y cuya representación total dura cerca de dos horas repletas de luz y sonido. Los visitantes van acompañando a las distintas escenas a pie para culminar con la crucifixión, sobrecogedora por su realismo, y con la Resurrección del Señor. Amén de los escenarios, todo el trabajo y el personal que colabora son más de 250 actores los que hacen posible este evento.
Cada actor (personajes amateurs de Calahorra) se mete de lleno en el papel y se identifica plenamente con él.
Esta vivencia es plena y respetuosa con los textos que están extraídos de los Santos Evangelios.
Grabados en play back y con una música impresionante hacen del evento una escenificación única en todo el Norte de España.
Scola Quintiliani
Scola Quintiliani nos acerca a la figura de Marco Fabio Quintiliano, insigne orador y estudioso de la retórica clásica.
Personaje universal, nacido en Calahorra, abrió una escuela pública de retórica que obtuvo gran éxito en Roma. Su obra Institutio oratoria está compuesta por doce volúmenes que recogen cuanto es necesario para formar a un orador.
En la representación, Marco Fabio Quintiliano vuelve a su ciudad natal para impartir una clase particular, en la cual explica características del Imperio Romano: mitología, geografía, economía, sociedad, etc.
El espectáculo teatral tiene lugar la noche del sábado en el escenario situado en los porches del Ayuntamiento.
Más información: pasoviviente.es
Mercaforum
En 1995 el Grupo Paso Viviente proponía una actividad que sin duda iba a enriquecer nuestra Semana Santa de forma considerable: la creación de un mercado ambientando la Roma Imperial en nuestra Calagurris romana.
El esplendor del Imperio respira durante dos jornadas (Sábado y Domigo de Ramos) en la Calagurris Imperial donde perfumes, encantadores, oficinas de moneda, artesanos, curanderos, guardias pretorianas, establos… etc, hacen posible la transformación de la ciudad, recuperando ese sabor de bimilenaria ciudad Romana del Imperio.
El sentido del gusto es quizá el más exaltado en el mercado romano. Los más diversos productos gastronómicos, dulces y salados, se mezclan entre los puestos de los mercaderes.
Pero donde goza más el paladar es en la taberna: chorizo asado y vino de la tierra.
Los aromas de perfumes, cosméticos y productos naturales se mezclan con el calor humano de la multitud. Hilanderas, teñidores y curtidores de pieles ofrecen en el mercado de la Calagurris romana todo tipo de objetos, tejidos y vestidos.
La animación callejera está garantizada: cuentacuentos, charlatanes, músicos, teatrillos, encantadores de serpientes y todo un cúmulo de espectáculos a pie de calle. Mujeres calagurritanas, soldados y centuriones se mezclan entre el gentío haciendo del Mercaforum un auténtico espectáculo cultural.
Web: http://www.paso-viviente.com/




